“
El Agua de Azahar, de origen árabe, se ha utilizado desde hace siglos con fines medicinales (molestias menstruales, estados nerviosos, cólicos) y también en la elaboración de dulces y perfumería. Por sus propiedades hidratantes y calmantes es apta para pieles jóvenes y sensibles, y por sus propiedades antisépticas y astringentes resulta ideal para pieles grasas.
En cosmética se usa principalmente como tónico facial y desmaquillante, manteniendo la flexibilidad de la piel y actuando como descongestivo. También se usa en mascarillas, cremas y para perfumar fórmulas. Es ligeramente más astringente que el agua de rosas, por lo que suele preferirse para pieles grasas y como base de lociones para el acné juvenil.
“



