Aceite esencial de Lavanda, uno de los más populares y versátiles, usado en perfumería, cosmética, aromaterapia, masajes y gastronomía. Reconocido como antiséptico y antiinflamatorio para el cuidado de la piel; es uno de los aceites esenciales más seguros y puede aplicarse sin diluir.
A nivel dermo-cosmético, se usa para reconfortar la piel y aliviar quemaduras, heridas, inflamaciones, infecciones, eczemas, dermatitis, acné y alergias. También es útil frente a picaduras de insectos, como repelente y calmante de la comezón.
Contra la caspa: mezclar 15 gotas de aceite de lavanda con dos cucharadas de aceite de oliva y almendra, entibiar, aplicar en cabello mojado, masajear, cubrir con gorro y dejar actuar una hora antes de lavar.



