El Agua Termal proviene de las profundidades de la corteza terrestre y es rica en minerales y oligoelementos (hierro, cobre, zinc, potasio, magnesio, manganeso y calcio), que le otorgan importantes propiedades para la piel.
Propiedades y usos: refresca, hidrata y relaja; activa la circulación sanguínea y descongestiona, suavizando el cutis y disimulando signos de fatiga; limpia en profundidad y ayuda a resistir las agresiones diarias, combatiendo el envejecimiento prematuro; calma irritaciones y rojeces (útil después de la depilación, el afeitado, quemaduras solares o cirugías, favoreciendo la cicatrización); y es especialmente indicada para pieles sensibles, sebo-escamosas, alérgicas e irritadas. Puede usarse en cualquier momento del día, y por la mañana ayuda a energizar y descongestionar el rostro.



